Soy mujer, vegana, wiccana, madre de una niña a la que estoy criando de la forma más natural posible, pareja de un cantautor también vegano, y madre adoptiva de dos gatas que viven en mi casa y que colechan con todos nosotros. Todavía me queda muchísimo que aprender, sin embargo, lo que ya he aprendido me gustaría compartirlo con todos los que estéis dispuestos a escuchar.







martes, 8 de noviembre de 2011

Educación especista

Cuando pienso en el colegio al que irá mi hija no contemplo más opciones que el colegio público que pille más cerca de casa. Tampoco está en mis planes que acuda a un colegio privado.
Siempre he estado a favor de la escuela pública, tengo varios amigos que trabajan en ello y creo que tiene excelentes profesionales. Yo misma estuve en un instituto público que aunque albergaba a muchos adolescentes conflictivos disponía de profesionales de la educación que marcaron en mi aprendizaje un antes y un después. Esto es cierto, y estoy satisfecha con lo que me enseñaron, no sólo a nivel académico sino también a nivel personal.
Sin embargo, la educación, sea privada o pública, no deja de formar parte de un sistema estanco que responde a los intereses de la mayoría. Y bueno, pues una vez más creo que me quedo fuera de la mayoría. Y es que pocos de nosotros nos damos cuenta de lo especista que puede llegar a ser la enseñanza, los materiales didácticos, los libros de texto…
A los niños de preescolar ya les enseñan a clasificar a los animales según pertenezcan a la granja o a la selva. A los de primaria les enseñan que entre las materias primas de las cadenas de producción hay animales que, para la sociedad, son eso: materia. De esta forma, el cerdo “nos da” carne, la oveja “nos da” lana, la vaca “nos da” leche, la gallina “nos da” huevos, y los perros sirven para proteger a esas ovejas para que nos puedan seguir “dando” lana hasta fin de existencias. Realmente estos animales deben ser muy gentiles, ya que “nos dan” voluntariamente su cuerpo y mueren por nosotros. Eso mismo hizo Jesucristo, pero a estos pobres animales no se les recuerda por ello.
En Secundaria, en clase de Lengua Española algunos pronombres personales no son aplicables a animales porque a éstos, lingüísticamente hablando, se les califica como objetos. De este modo, a un perro no puedes “mirarle”, igual que mirarías a tu hermano, sino que debes “mirarlo”, como mirarías tu coche.
En clase de Matemáticas se hacen problemas de sumas, restas, multiplicaciones y divisiones con gallinas, huevos, vacas, litros de leche… En clase de Biología se convence a los chavales de que los animales no tienen sentimientos y actúan meramente por impulsos eléctricos e instintos. Y en clase de Religión(católica, claro) se les dice que Dios creó a los animales para que los hombres(¿no eran animales estos también?) dispusieran de ellos a su antojo, ya lo dicen las escrituras: “Poblad la tierra y sometedla”. Hombre, está claro que si tu dios te da rienda suelta para asesinar a otro y comértelo, tú le echas la culpa a él y te sientes menos culpable, y así todo arreglado.
Luego están las actividades complementarias: salidas culturales al zoo, a la fábrica de Danone, a la granja escuela, jornadas de la salud patrocinadas por Bimbo, y personal de dicha empresa dando “charlas” sobre nutrición que terminan con el reparto de bollería industrial y muuuuuuuuchos lácteos(para crecer, para qué si no). Reparto de entradas para el circo en Navidad, barbacoas estrictamente cárnicas, belenes vivientes con explotación de animales incluída y, lo que me faltaba por ver, vaquillas en el patio del centro para las celebraciones.
Como veis, el panorama es ciertamente deprimente para quienes queremos educar a nuestros hijos en los valores del veganismo. De hecho, desde hace poco se quiere eliminar de los comedores escolares la alternativa vegetariana en España y en Francia, ya que ésta no responde a ningún condicionamiento religioso ni de salud. Si las cosas siguen así, los vegetarianos tendremos que inventarnos una religión e institucionalizarla para que nos respeten un poquillo más. De momento, espero que mi hija siempre pueda comer en casa…
Conozco otras alternativas en enseñanza(tema del que me gustaría publicar otro post, porque no me quiero ir por las ramas), como la educación en casa o las escuelas libres. Aquí quizás se pueda romper un poco más el molde, pero al fin y al cabo, hemos de enseñar a nuestros hijos a sobrevivir en un mundo especista e injusto, así que supongo que no queda otra que enseñarles cómo son las cosas realmente y también como deberían ser a pesar de todo. Por desgracia, en la mayoría de los casos no se nos enseña lo segundo.
Incluso los juguetes y los dibujos animados son increíblemente discriminatorios con el resto de animales. Observemos si no el circo y la granja de Play Movil, por poner un ejemplo, o la película Dumbo, donde el elefantito tiene por objetivo en la vida ser la estrella de un circo que ha tenido a su mamá bajo prisión por intentar defender a su bebé de unos humanos imbéciles. El bombardeo ideológico es terrible e inevitable: el ser humano es supremo y tiene derecho a todo, incluso a abusar de otros seres humanos si tiene buenos motivos para ello. Como dicen los maravillosos anuncios de Aquarius(pura demagogia barata), “el ser humano es extraordinario”, y sí, lo es, para bien y para mal. El ser humano puede ser extraordinariamente cruel en una plaza de toros, extraordinariamente sanguinario en una cacería o extraordinariamente indiferente comprando en una carnicería.
Pues llegando al final de esta reflexión, creo que en una sociedad como ésta, erigida sobre la injusticia, sólo nos queda el arma de reeducar en casa, pero siempre con buenos argumentos, razonando y sin imponer, porque las ideas menos consistentes son las que necesitan de la fuerza bruta y el engaño para convencer. Tal vez algún día los profesores y maestros veganos podamos ejercer alguna influencia sobre el sistema educativo sin que se nos acuse de adoctrinar. Pero para ello aún debe llover mucho en una España retrograda y afianzada en los “valores tradicionales”.

4 comentarios:

  1. Y se te ha olvidado que en Ciencias Naturales (o "Medi", como se llama ahora almenos en la zona catalanoarlante) aprenderán que "hay que comer de todo",que la única dieta correcta es la que incluye carne y lácteos, y la única pirámide es la de la NAOS...

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  2. ¡Ah! ¡La pirámide alimentaria coronada por la carnaza! ¿Cómo he podido olvidarlo? Sobre todo, me hace gracia la afirmación de que los extremos no son buenos(referido al veganismo). Por esa regla de tres, no matar es tan malo como matar, porque es un extremo, ¿no?

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  3. En el libro de "Cono" (versión madrileña de "Medi") de 5º de primaria afirman con rotundidad que la leche y los lácteos "son imprescindibles para el desarrollo de los huesos". Cuando yo daba los refuerzos de un cole público los niños me decían "imagínate lo alta que habrías sido tomando leche" XD

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  4. Pues mira, yo por desgracia sí fui una gran consumidora de leche en la infancia y no llego ni a 1,60 cm, a lo mejor si no hubiera tomado tanta leche sí que hubiera sido alta, ¡JE JE!

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